Nuestros correos, nuestras fotos, nuestros documentos: la mayor parte de nuestra memoria digital se confía a menudo a un puñado de grandes empresas, casi siempre fuera de Europa.
El verdadero asunto: quién posee tus datos
Cuando un servicio es gratuito, tus datos suelen ser lo que tiene valor. Pueden analizarse, explotarse y estar sujetos a leyes extranjeras.
Existen alternativas
Para la mensajería y para todo lo demás, las soluciones europeas soberanas ofrecen ya planes sencillos y asequibles, sujetos al derecho europeo. En todas partes la conclusión es la misma: se pueden elegir servicios que respetan la privacidad.
Empieza por lo que más importa
Tus fotos y documentos son irremplazables. Ponerlos a salvo en un almacenamiento soberano, cifrado y alojado en Francia, es un primer paso concreto para recuperar el control, sin cambiarlo todo de golpe.